“Buscar trabajo, es un trabajo”

 

Desde hace ya algunos meses estamos colaborando con la Fundación Grupo Hada en diferentes iniciativas vinculadas con la formación y el coaching. La labor que esta Fundación realiza es encomiable; desde la cercanía, la profesionalidad, el cuidado personalizado y el cariño con el que trabajan sus técnicos y técnicas, acompañando, formando y asesorando con grandes dosis de realidad e ilusión a personas con necesidades especiales y en riesgo de exclusión social.

Me sigo sorprendiendo de la gran necesidad que en materia formativa se requiere para la confección del curriculum vitae, de cómo hacer una entrevista de trabajo y en general sobre la búsqueda de empleo, así como la idoneidad del acompañamiento personalizado para algunas personas cuya búsqueda de trabajo implica también sostenerlas cuando decaen por tanta desestimación de candidaturas e impulsarlas ante su desmotivación… es necesario que identifiquen su potencial, que crean en sí mismos, que crean en su valía y que orienten sus esfuerzos hacia el objetivo deseado.

En nuestra búsqueda de empleo o cambio de trabajo es preciso hacer una correcta formulación de objetivos, visualizarlos y orientar todos nuestros esfuerzos para alcanzarlos. El coaching es una buena herramienta para ayudarnos en este proceso.

El primer mantra que usamos en los talleres de orientación para la búsqueda de empleo es que:

 

“Buscar trabajo es un trabajo”

Y el segundo es:

 

“No me rechazan a mí, rechazan una propuesta que estoy haciendo”

 

En la parte formativa de estos proyectos lo que trabajamos con las personas que participan es cómo afrontar la búsqueda de trabajo. Estas son algunas de las pautas que les damos:

 

PASO 1: NUESTRA PREPARACIÓN

Una de las preguntas que tenemos que hacernos verdaderamente es ¿Qué perfil profesional tengo yo? versus ¿Qué ofertas de trabajo hay?

Es necesario hacer ese trabajo de autoconocimiento. Debemos conocer nuestro curriculum vitae, nuestras cualidades profesionales y personales, qué aspectos positivos nos distinguen de otros candidatos ¿Sabéis a cuántas personas he entrevistado a lo largo de mi trayectoria profesional que no se sabían las particularidades de su curriculum? Os sorprendería! De aquí extraigo mi tercer mantra:

 

 “Si no conozco bien mi curriculum vitae, mis puntos fuertes, mis habilidades, lo que puedo aportar si me contrataran… ¿Por qué espero que mi entrevistador/a lo haga por mí?”

 

A veces la desesperación llega cuando dejamos nuestro curriculum vitae en todas las ofertas sabiendo que no encajamos en todas ellas y, sin embargo, esperamos que nos llamen.

Cada uno de nosotros tenemos nuestro hueco y debemos averiguar cuál es.

La pregunta que nos tenemos que hacer es ¿Para qué trabajo/puesto considero que soy muy muy bueno/a?

 

 “Si tú no crees que eres el candidato o la candidata idónea para el puesto ¿Por qué pides a tu entrevistador/ que vea lo que tú no ves?

 

Tan importante es preparar un buen curriculum vitae, personalizado y adaptado al puesto y empresa al que optas, como tu preparación física y mental:

  1. Analiza cómo puedes acceder al puesto que deseas: bolsas de trabajo, internet, puerta fría, contactos, agrupaciones, fundaciones, etc. ¡Muévete!
  2. Adapta tu curriculum a la posición a la que quieres optar. Un mismo curriculum no vale para todos los puestos a los que lo envías.
  3. Conoce el puesto al que optas y la empresa. A las empresas y a los entrevistadores nos encanta que los candidatos nos conozcan, que sepan qué proyectos hemos hecho, las políticas que tenemos, nuestra filosofía… es imprescindible conectar con los valores de la empresa, de la persona que te está entrevistando… ¿A qué a nivel personal también te gusta que se interesen por ti?
  4. Ensaya, ensaya y ensaya las preguntas que te pueden hacer en la entrevista, así no te quedarás en blanco. Prepara una breve exposición de tu perfil profesional y personal. No siempre nos preguntan de entrada en las entrevistas, sino que los entrevistadores esperan a que les hablemos de nosotros.

 

Ponte frente al espejo y respóndete en voz alta, de esa forma estás entrenando a tus neuronas, a tu cuerpo a salir airoso/a de la entrevista. Pídele a familiares y a amigos que te hagan preguntas como si fueran los entrevistadores.

Las preguntas sobre todo “persiguen sondear por nuestra personalidad y por nuestro comportamiento en el entorno laboral”.

Recuerda que buscar trabajo es en sí mismo, es un trabajo y la preparación de la entrevista es vital.

 

 

PASO 2: DE CAMINO A LA ENTREVISTA

Si todo ha ido bien, en este paso ya estás citado/a a una entrevista. Nuestra prueba de fuego, para la que hemos estado “trabajando” en nuestra preparación. Es importante que recuerdes para la entrevista, aunque te parezcan obviedades lo siguiente:

  1. Cuida la higiene personal y la de tu ropa. ¿Alguna vez te ha ocurrido que te has tomado un café antes de entrar a tu entrevista en una cafetería que olía mucho a fritos? Ese olor te lo has llevado a tu entrevista impregnado en tu ropa. ¡Créeme, no te va a ayudar!
  2. Elige la ropa adecuada, a la empresa y al puesto al que optas. En tu preparación has tenido que indagar sobre cómo van vestidos en tu futura empresa, si van muy formales, o con ropa casual. Averígualo… ¡Te vendrá bien!
  3. Usa colonia o perfume que no sea muy fuerte. Tu entrevistador/a se tiene que centrar en ti, en lo que le digas y transmitas… ¡No le marees con una colonia fuerte!
  4. Planifica el medio de transporte / tiempo. Busca en google maps cuál es la mejor forma para llegar hasta el punto donde te han citado. Tanto si vas andando como en transporte público o privado, planifica con tiempo.
  5. Cuidado con las conversaciones que mantengas de camino a la entrevista o hasta incluso en la recepción de la empresa. Nunca sabes quién te puede estar escuchando. Es probable que en el metro o en el bus de camino hacia la entrevista, estés compartiendo espacio con algún futuro compañero o compañera de la empresa. O bien estés hablando por teléfono antes de acceder a la empresa, incluso en la recepción y haya un trabajador junto a ti… Cuida la conversación… todos podemos “dar referencias” en un momento dado.
  6. Sé puntual (5 minutos de antelación a la hora citada, no más). No hace falta que estés 15 minutos antes esperando a tu entrevistador/a, puede que le incomode dicha espera. Con 5 minutos, suficiente.

 

PASO 3: EN LA ENTREVISTA

La primera impresión que el/la entrevistador/a se va a hacer de nosotros es muy muy importante, y esta se forja en los primeros 7 segundos. Lo normal es que te reciba con un apretón de manos, por lo que recuerda dar firmemente la mano a tu entrevistador/a acompañándolo con una sonrisa.

Este aspecto siempre lo trabajamos en los talleres donde mostramos lo que se transmite con un apretón de manos: inseguridad / seguridad, firmeza, timidez, miedo, control, etc. Te animo a que también lo ensayes en casa de forma previa a tus entrevistas. Recuerda que el gesto de dar la mano no lo debes extender a más de 2 o 3 segundos.

Siempre recomiendo que en las entrevistas seamos nosotros mismos, no intentemos aparentar lo que no somos. ¿De verdad querrías trabajar en una empresa donde no te puedas mostrar tal y como eres?

Cuatro aspectos básicos que debes tener en cuenta en la entrevista:

  1. Muéstrate amable y sonriente. Esta actitud facilita la entrevista, haciendo que tu entrevistador/a se sienta a gusto. Somos espejos, reflejamos en el otro cómo nos mostramos.
  2. Recuerda el nombre del entrevistador/a y dirígete al él/ella por su nombre.
  3. Mantén el contacto visual con el entrevistador/a.
  4. Evita manías que puedas tener como tocarte el pelo, mover las piernas con algún tic, hacer ruido con algún objeto, etc.

 

Los candidatos también podemos y debemos hacer preguntas en la entrevista. Te muestro una pequeña lista de aspectos importantes que tienes que preguntar si no te lo han aclarado previamente:

  1. Funciones / tareas / responsabilidades del puesto de trabajo / proyección de la empresa.
  2. Horario y lugar de trabajo.
  3. Equipo de trabajo / compañeros.
  4. Uniforme / Ropa para trabajar (recomendaciones)
  5. Condiciones salariales: Bruto/ Neto.
  6. Fecha de incorporación.
  7. ¿Cómo avisan sobre la evolución en el proceso?

 

El cierre y despedida de la entrevista siempre con otro apretón de manos.

 

PASO 4: DESPUÉS DE LA ENTREVISTA

Si pasado un espacio de tiempo no tienes respuesta sobre tu proceso de selección: Llama para preguntar, salvo que en la entrevista te hayan dado otras indicaciones.

 

A partir de este último paso puede ser que te incorpores en la empresa, habiendo superado el proceso de selección o bien no seas el/la candidato/a seleccionado. Si lo primero ocurre, enhorabuena!, si es lo segundo… tranquilo/a, hay que seguir intentándolo. Lo más importante es tomar conciencia de que…

“No me rechazan a mí, rechazan una propuesta que estoy haciendo”

www.lafactoriadelossuenos.com

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *